Nadie hubiera dicho que la novia apenas durmió cuatro horas, estaba realmente preciosa con ese look de chica yeyé que tanto le va. El novio estuvo a la altura, me gustó su corbata en plata y negro y el sombrero le daba un irresistible toque mafioso, muy acorde con “la familia”.

El evento en sí fue breve y emotivo, todo en su justa medida. Por una serie de catastróficas desdichas, no hubo arroz ni pétalos, ni nada a la salida de los novios (y los muy cabronis nos lo estarán recordando toda la vida, porque saben que nos jode...y es que...tienen razón). El fotógrafo era de lo más pecu, nos dió para muchas risas y es que, joder, ese hombre se cayó de pequeño en la marmita de la poción mágica, como mínimo. O en la marmita del speed. Bueno, no sé, pero en alguna marmita se cayó, seguro. “Laia, Laia, Laia, Laia! Graciosa! Graciosa! Que estás muy guapa! Sonríe! Sonríe! A mi! A mi! Atrápalo! Atrápalo! (para que abrazara al novio)” y así más de tres horas. Estuve a punto de ofrecerle un orfidal, porque al final, rayaba. Hizo una foto muy chula (espero) de los novios y los hermanos de la novia haciendo cuernos en plan macarra, que tengo ganas de ver.

Más cosas...el restaurante se llama “La Gruta” y es eso, una cueva acondicionada con mucho poderío, está en las cuevas de San José, en La Vall d’Uxò. La comida genial, todo el mundo muy contento, muy buen rollo con todo; no se puede pedir más, había poca gente pero mucho cariño en el ambiente. Anécdotas: mi sobrina (3 años en enero) estaba con principio de otitis, había pasado mala noche y evidentemente estaba nerviosa por la sobredosis de estímulos nuevos del día, así que a la hora de los cafés la pobre estaba ya “pa Tudela”. Entonces nos dedicó a todos un numerito en plan niña del exorcista, potó todos los manjares y la tía se quedó como nueva. Resucitó y llegó al baile con más energía que nadie (tal vez el fotógrafo la remojó un poco en su marmita sin que nadie la viera), el caso es que al final lo pasó teta, gozó a tope como buena bicha que es.

El rato del baile me junté con la parte más rokipanki de la familia (mi hermano, dos primos de Alicante y algún primo más) y...gin-tonics, un poco de humo y muchas, muchas risas.

Me lo pasé bomba y creo que esa fue la gin-tónica general. Esta foto (cara de susto o impacto visual no incluida) la pedí para vosotros, espero que os guste, estamos alucinadas y extasiadas totalmente XD.

(Under construction. Disculpen las molestias.)

Artista invitado: El Bicho
Tema: Los rokipankis.