Es tan solo un ciclo, un bucle negativo, pero ahí está. Entiendo que forma parte de un proceso y que además es resultado de un tiempo al descuido, a la deriva, haciendo las cosas mal. Viene de unos meses atrás, pero esta semana he tocado fondo. Stop. Problemas tenemos todos. (No es nada del otro mundo: movidas esta semana en el curro, el vacío que ha dejado el último punk, que pesa unos días más que otros, problemas personales de afrontamiento, torpezas sociales, pequeños fracasos nuestros de cada día que se me han amontonado).

El caso es que ahora mismo estoy ofuscada. Sólo tengo ganas de estar-en-pijama-tirada-en-el-sofá-bien-tapada-con-una-manta-viendo-pelis-de-Almodóvar.

Voy a darme un respiro durante el finde, voy a intentar no darle vueltas a nada. El lunes cojo el cuerno por los toros, rumiaré un plan de mejora. Proyectos. Cambios. Lo que está comprobado es que las cosas no pueden seguir así, porque termino por ahogarme en mi propia miseria.

Taconazo mental a los problemas. Voy a por las soluciones.

Motivación, Mesura y redecorar mi casa es lo que me hace falta.

Y si no hay viento, habrá que remar.

Tengo que deciros que sois lo mejor, por mucho, de esta época ingrata y asquerosa. El 90% de mis sonrisas son vuestras. Muchas gracias.

Un abrazo

¡Muchísimas gracias, Loulou, por la espectacular cabecera! Me encanta ver a Eduardo todo el rato!